SALVAR VIDAS A TRAVÉS DE UNA IMPRESIÓN 3D

ImagenPuede costar trabajo imaginar una impresión de este tipo, pero vamos a empezar a imaginar cómo sería si esta tecnología es aplicada en biotecnología. Actualmente, se está usando en la ingeniería de tejido para la “impresión” o construcción de órganos y partes del cuerpo con técnicas similares a la inyección de tinta en impresión convencional.

Hace algunos años atrás, hablar de las películas en 3D era una novedad. Poco después conocimos en el mercado los televisores 3D y luego esta tecnología alcanzó a las cámaras fotográficas y de video. Hoy es el tiempo de las impresoras 3D.

Supongamos que capas de células vivas son depositadas sobre un medio de gel y superpuestas una sobre otra para formar estructuras tridimensionales que puedan ser usadas para reemplazar un tendón, o un hueso.

En la Universidad de Cornell, en los Estados Unidos, han utilizado la tecnología de impresión 3D para hacer desde cero una oreja de silicona, y ya se está aplicando en muchos lugares para la fabricación de válvulas coronarias sintéticas, abaratando costos y, por supuesto, agilizando tiempos.

La “tinta” o el material utilizado se transforma en un elástico sólido capaz de crear estructuras de alta precisión, totalmente compatible con el tejido natural del cuerpo humano, recubriéndolos con biomoléculas modificadas, de manera tal que los “órganos sintéticos” no sean rechazados por el cuerpo.

El alcance de esta tecnología hoy día, cuando hay miles de personas que están necesitando trasplantes de órganos y que muchas veces no logran conseguirlo a tiempo, beneficiaría a la gran cantidad de pacientes que podrían curarse con trasplantes de tejidos.

Tiempo atrás el reconocido cirujano Anthony Atala, perteneciente al  Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa, logró “imprimir” un riñón real a través de un escáner que diseña una imagen 3D del riñón que necesita ser reemplazado. Luego, los científicos toman una pequeña muestra del tejido a reemplazar que, a su vez, actuará como semilla del proceso informático.

Una impresora de órganos no es muy diferente a una impresora normal de tinta. La única diferencia es que en lugar de tinta se utilizan células del tejido del donante para luego imprimir capa a capa, copiando el tejido de la persona, hasta obtener el órgano que se necesita.

Al momento, esto solo se ha probado con un riñón, pero sería factible poder hacerlo también con un corazón o un hígado.

Una vez más, la tecnología, está al servicio de la vida.